12 mar. 2012

▪ Oporto: azulejos y ropa tendía ▪

Oporto es totalmente contradictoria: por un lado, una ciudad con solera, con rincones encantadores, con vistas fantásticas… por otro, una ciudad bastante sucia y descuidada. Jamás me posicionaré a favor de restaurar por restaurar  a base de cemento, pero tampoco entiendo como una ciudad que tiene tanto patrimonio y tanta garra puede descuidarse tanto. Tanto edificio roñoso y tanta mugre en sus calles puede convertirse en el virus que termine con ella.  










La grúa, cual monumento a los caídos, presente en cualquier lugar del planeta.