18 ago. 2012

▪ Zadar ▪


Si hay algo que me dejó fascinada en Zadar es su órgano marino. A primera vista te encuentras ante unos escalones que bajan hasta el mar, hasta que descubres que esa melodía marina que te envuelve proviene de unos pequeños orificios tallados en ellos. Este órgano es obra del arquitecto croata Nikola Bašić y, para su construcción, utilizó piedra blanca de la isla de Brac ¿Sabéis que es la misma piedra con la que fue construida la Casa Blanca? Pues bien, está formado por 35 tubos que producen la melodía en función de los golpes que el mar produce contra él por lo que la melodía siempre es única e irrepetible. También se dice que su sonido es muy parecido al que emiten las ballenas para su apareamiento y que tal afrodisíaca melodía las atrae hacia la costa ¿No es alucinante? ¿Es tan difícil crear algo tan maravilloso y engrandecer cualquier puerto de vecino? ¿Por qué se siguen construyendo barbaridades cuando en otros lugares han demostrado que la ciudad y el arte son totalmente compatibles?