6 jul. 2012

▪ Ruta por los Balcanes: día 0 ▪

Bosnia es considerada como la gran perjudicada de la guerra, la gran víctima, y eso incrementaba mi ansiedad por recorrer la ciudad y comprobar lo que ella podría contarme pero, a mi llegada, encontré algo parcialmente decepcionante.
Mostar está dividida por el río Neretva, separando oriente y occidente; separando musulmanes, serbios y croatas y testigo a su vez sus diferencias étnicas y su resentimiento. Asediada a principios de los ’90 durante la guerra de Bosnia, se ha convertido en una ciudad acribillada ahora por turistas. Yo no quería ver eso, no quería ver una ciudad reducida a un par de calles llenas de puestos de baratijas morunas, restaurantes y baretos. Llámenme morbosa si quieren y no, no busquen dobles interpretaciones; me alegro de que la ciudad salga adelante con los recursos que tenga a su alcance (turismo), pero siempre he pensado que el exceso de cemento palidece.











Vale, no me decido con éstas.







Cuando los jardines se han de convertir en cementerios...